viernes 24 abril 2026
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Misión SMILE: El proyecto conjunto ESA-China supera la fase crítica y pone rumbo a su lanzamiento en 2026

El Explorador de Enlace entre el Viento Solar, la Magnetosfera y la Ionosfera (SMILE) completó con éxito la revisión de calificación y aceptación de vuelo. El satélite partirá en febrero hacia la Guayana Francesa para iniciar su campaña de lanzamiento.

La misión SMILE, una colaboración estratégica entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia China de Ciencias (CAS), ha alcanzado un hito fundamental al superar las pruebas de calificación y aceptación de vuelo. Este avance certifica que la plataforma y sus instrumentos cumplen con los estándares de seguridad y rendimiento necesarios para operar en el espacio, dejando el camino despejado para su lanzamiento, previsto para el 9 de abril de 2026.

El cronograma logístico indica que el satélite SMILE partirá en febrero de 2026 desde el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial (ESTEC), en los Países Bajos, con destino al puerto de Ámsterdam. Desde allí, iniciará una travesía marítima de 12 días hasta la Guayana Francesa, donde se llevarán a cabo los preparativos finales en el Centro Espacial de Kourou.

Arquitectura y objetivos de la misión
SMILE tiene como objetivo principal estudiar la interacción entre el viento solar y la magnetosfera terrestre a través de una innovadora combinación de instrumentos de rayos X y ultravioleta. Para lograrlo, la misión operará en una órbita altamente elíptica y «en forma de huevo»:

  • Apogeo: El satélite se alejará hasta los 121.000 kilómetros de la superficie terrestre para obtener vistas de largo alcance de las regiones polares del norte.
  • Perigeo: Se acercará a menos de 5.000 kilómetros para realizar la descarga de datos científicos hacia estaciones terrestres ubicadas en la Antártida y en China.

Cooperación técnica internacional
El desarrollo del proyecto refleja una integración tecnológica profunda: mientras que la ESA es responsable del módulo de carga útil, el lanzador y las instalaciones de prueba, la parte china (a través de la IAMC/CAS) se encargó de la construcción de la plataforma en Shanghái. El lanzador seleccionado para esta misión es el cohete europeo Vega-C, destacado por su versatilidad para inyectar cargas en órbitas específicas.

Con el cumplimiento de estos requisitos técnicos, la misión se prepara para ofrecer, por primera vez, secuencias de imágenes continuas sobre cómo el viento solar impacta en el escudo magnético de la Tierra y cómo evolucionan las tormentas magnéticas en el tiempo.