Comunicaciones

Bolivia: Actualidad y Futuro de la Actividad Espacial

Director de la agencia espacial de Bolivia

En diálogo con el diario El Día de Bolivia, el Director de la Agencia Boliviana Espacial (ABE) comenta los servicios del satélite de comunicaciones Túpac Katari-1 y analiza el futuro de la actividad espacial en el país.

A menos de tres años del lanzamiento, puesta en órbita y funcionamiento del satélite de telecomunicaciones Túpac Katari (TK-1), Iván Zambrana, director de la Agencia Boliviana Espacial (ABE), en contacto con El Día, describe los alcances, los servicios que presta y los futuros desafíos con miras a hacer factible otros dos satélites más para el país.

¿Qué balance hace al desempeño del TK-1?

I.Z.: El balance es muy positivo, en todos los aspectos: en lo tecnológico hemos completado el proceso de transferencia tecnológica y estamos operando con solvencia y calidad un satélite de telecomunicaciones; en el ámbito social, el satélite está llevando telecomunicaciones a lugares alejados donde estas no había llegado antes, cambiando vidas y destinos; en el financiero, el satélite está captando importantes recursos que de otro modo se irían al exterior a beneficiar economías extranjeras.

Desde abril el TK-1 es manejado por bolivianos. ¿Cuántos son?

I.Z.: En la ABE trabajamos 74 personas, 25 personas desarrollan labores administrativas, 36 profesionales están directamente relacionados con la operación del satélite y los sistemas asociados, cuatro de ellos tienen grado PHD, otros 13 ingenieros trabajan en tareas técnicas no directamente relacionadas con el satélite.

¿Ya presta servicios en su máxima capacidad?

I.Z.: El satélite aún no trabaja a su máxima capacidad instalada, se espera alcanzar la ocupación total el próximo año, es un ritmo de ocupación normal en el negocio internacional de los satélites de telecomunicaciones.

¿Se vende servicios afuera?

I.Z.: Aún no tenemos clientes extranjeros, los clientes nacionales tienen prioridad y prácticamente han copado toda la capacidad del satélite que llega a otros países, la capacidad aun libre corresponde a transpondedores que tienen pisada sólo en el país.

¿Qué es lo que básicamente se desarrolla con el satélite?

I.Z.: Se está usando para extender la cobertura de todos los servicios de telecomunicaciones sin excepción, gracias al satélite las telecomunicaciones están llegando donde nunca habían estado disponibles antes. La lista de todos los servicios de telecomunicaciones es larga pero le cito los principales: televisión, radio, telefonía fija y móvil, internet, redes corporativas de voz y datos, redes industriales de voz y datos, y sobre estos servicios múltiples aplicaciones como la teleeducación y telesalud.

¿A los $US 300 millones cuánto más dio el Estado?

I.Z.: El monto total ha sido $US 302 millones, la ABE no ha recibido más recursos del Estado para este proyecto. Sin embargo, los clientes del satélite pueden haber hecho algunas inversiones para implementar o expandir redes de telecomunicaciones que hacen uso del satélite.

¿Nos puede precisar los ingresos generados hasta hoy?

I.Z.: El 2015, primer año entero de operaciones del satélite, se cerró la gestión con una facturación cercana a los 19 millones de dólares, muy superior al año 2014 que para la ABE no fue un año completo en el que se facturaron cerca de 7 millones de dólares. Este año se prevé facturar entre 25 y 28 millones de dólares.

¿Cuánto es la recaudación promedio al mes del TK-1?

I.Z.: La recaudación mensual actual está sobre los 2.15 millones de dólares, pero seguirá subiendo en tanto exista aún capacidad libre en el satélite; las previsiones se están cumpliendo y seguramente se cubrirán todos los costos (inversión, financiamiento y operación) al cabo de los 15 años; más aún se espera una pequeña utilidad.

¿Cuáles son los costos de operación y gasto corriente al mes?

I.Z.: El costo de operación mensual promedio es de aproximadamente $US 295,000. En cambio, el gasto en personal promedio llega a aproximadamente $US 85,000 al mes, incluyendo los aportes patronales, aguinaldos y todos los beneficios; el resto son gastos operativos que incluyen los seguros (el ítem individual más alto), servicios, etc. Con todo ello, es sostenible para que la inversión pueda ser recuperada en los próximos 15 años.

¿No es mejor recuperar en 10 años y generar ingresos netos?

I.Z.: Naturalmente es mejor, pero eso depende de la naturaleza del negocio. En el caso del satélite Túpac Katari, el objetivo más que la generación de ganancias, es el proporcionar infraestructura y servicios de telecomunicaciones en las áreas rurales del territorio, a los precios más bajos posibles para los clientes finales.

Como ABE ¿qué se tiene en perspectiva?

I.Z.: El personal de desarrollo de la ABE ha trabajado en el proyecto de un satélite de observación de la Tierra que se denominó Bartolina Sisa. Este proyecto fue postergado por el momento, como otros proyectos de inversión pública, por la coyuntura financiera actual.

Este año iniciaremos el trabajo para la elaboración de un proyecto para un segundo satélite de telecomunicaciones, que será necesario para atender la demanda de telecomunicaciones rurales una vez que  el TKSAT-1 se ocupe totalmente.

¿Cuáles serían los alcances?

I.Z.: El satélite de observación será un satélite de órbita baja, con sensores ópticos de resolución submétrica y sensores multiespectrales que alcancen el infrarrojo cercano; un satélite similar será lanzado este año para Perú. El costo del proyecto peruano es aproximadamente de 220 millones de dólares; sin embargo, es aún prematuro estimar el costo del proyecto nuestro, puesto que dependerá de muchos factores tecnológicos y financieros. El proyecto del satélite de telecomunicaciones se ha iniciado recién y aún no se tienen definidos los alcances y costos asociados.

¿Y la tecnología sería china?

I.Z.:Se buscarán las mejores ofertas para los próximos proyectos espaciales, podrán ser chinos o de otro proveedor. La China es una potencia espacial que tiene precios muy competitivos y ha alcanzado importantes logros tecnológicos.

¿Hasta cuándo será factible?

I.Z.: No se tienen fechas definidas aún para estos dos proyectos, pero se ha calculado que el año 2021 ya necesitaremos un nuevo satélite de telecomunicaciones, por el crecimiento de la demanda.

¿Y lo desafíos inmediatos?

I.Z.: La ABE está trabajando en el desarrollo de capacidades de procesamiento de imágenes satelitales, hacia fines de año instalaremos una estación de recepción de imágenes satelitales que ha sido donada por China, en el marco de la cooperación bilateral.

Fuente:

Ismael Luna Acevedo para El Día

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