La startup estadounidense presentó ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) un plan para desplegar una red masiva de centros de datos en órbita baja. El proyecto busca aprovechar las ventajas térmicas y energéticas del espacio para tareas de inteligencia artificial y minería de activos digitales.
La empresa Starcloud, con sede en Redmond, Washington, ha formalizado una solicitud ante la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos para el lanzamiento y operación de una constelación de hasta 88.000 satélites. El objetivo de la firma es establecer una infraestructura de centros de datos distribuidos en órbita terrestre baja (LEO), orientada específicamente a cargas de trabajo de computación de alto rendimiento (HPC).
Infraestructura y objetivos técnicos
A diferencia de las constelaciones de comunicaciones tradicionales como Starlink o Kuiper, el diseño de Starcloud prioriza la capacidad de cómputo sobre el ancho de banda de transmisión. Según la documentación presentada, el sistema está diseñado para albergar clústeres de unidades de procesamiento gráfico (GPU) y circuitos integrados de aplicación específica (ASIC) en el espacio.
La empresa argumenta que el entorno orbital ofrece tres ventajas críticas para el procesamiento masivo de datos:
- Energía solar persistente: Los satélites en LEO pueden captar radiación solar de forma casi continua, eliminando la dependencia de las redes eléctricas terrestres.
- Refrigeración radiativa: El vacío del espacio permite disipar el calor generado por los procesadores mediante radiación térmica, un proceso que en la Tierra consume grandes cantidades de agua y energía.
- Escalabilidad ambiental: La infraestructura evita las restricciones de uso de suelo y los impactos ambientales directos asociados a la construcción de centros de datos en superficie.
Antecedentes y validación
El pedido de Starcloud surge tras las pruebas realizadas con su primer demostrador tecnológico, un satélite de dimensiones reducidas equipado con una GPU Nvidia H100. Durante la misión experimental, la compañía informó haber completado el entrenamiento de un modelo de lenguaje ligero (LLM) y la ejecución de un chatbot de inteligencia artificial íntegramente en órbita.
El cronograma de la empresa contempla el lanzamiento de la misión Starcloud-2 para finales de 2026. Esta unidad será la primera en incorporar hardware específico para la minería de Bitcoin, buscando validar la rentabilidad económica de procesar algoritmos criptográficos utilizando energía solar orbital.
Desafíos regulatorios y de tráfico espacial
La solicitud por 88.000 unidades sitúa a Starcloud en el nivel de escala de las propuestas más ambiciosas de la industria, superando en número a los planes actuales de expansión de Amazon. Este volumen de objetos en órbita baja plantea retos significativos para la gestión del tráfico espacial y la mitigación de escombros.
En su presentación, la startup se comprometió a cumplir con los estándares de deorbitación y a integrar sistemas automáticos de prevención de colisiones. La FCC deberá ahora evaluar el impacto de la constelación antes de otorgar la licencia de transmisión en las bandas de frecuencia requeridas para el enlace de datos con las estaciones terrestres.





