sábado 13 junio 2026
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SpaceX fijó el 19 de mayo para el primer vuelo del Starship V3, el cohete que debe llevar humanos a la Luna

El Vuelo 12 de Starship será el debut de la versión 3, con motores Raptor 3 más potentes, una nueva plataforma de lanzamiento y cambios estructurales profundos en el propulsor. El despegue está previsto para las 22:30 UTC desde Starbase, Texas. El éxito de esta misión es determinante para el programa lunar Artemis de la NASA y para el futuro comercial de SpaceX.

La fecha y lo que está en juego

SpaceX anunció el 12 de mayo que planea lanzar el primer Starship versión 3 el próximo 19 de mayo desde su instalación Starbase, en el sur de Texas, con el despegue programado para las 6:30 p.m. hora del Este de los Estados Unidos -las 22:30 UTC, las 19:30 en Argentina-.

Se trata del primer vuelo de esta versión del vehículo de nueva generación, que es crítica tanto para las ambiciones comerciales de la compañía como para los planes lunares de la NASA. En palabras de Kiko Dontchev, vicepresidente de lanzamientos de SpaceX: «Este va a ser realmente nuestro cohete de producción.»

El anuncio llega después de meses de demoras. Tras completar el vuelo anterior -el último de la versión 2- en octubre de 2025, SpaceX proyectaba que el Vuelo 12 podría ocurrir tan pronto como en enero, pero ni Elon Musk ni la compañía revelaron públicamente los motivos del retraso.

Qué cambió en la versión 3

El Starship V3 no es una actualización menor. Casi todos sus sistemas principales fueron rediseñados.

El cambio más visible está en el propulsor Super Heavy. Las versiones anteriores usaban cuatro aletas de rejilla para controlar el descenso atmosférico; el V3 las reduce a tres, pero cada una es un 50% más grande y estructuralmente más robusta. El objetivo es soportar las operaciones de captura mecánica con los brazos «palillos» de la torre de lanzamiento en misiones futuras, aunque en este vuelo inaugural el propulsor no intentará retornar a la plataforma para ser atrapado, dado el carácter experimental de la misión.

En el corazón del cohete, los motores Raptor también evolucionaron. Los Raptor 3 ofrecen mayor empuje: los de nivel del mar pasan de 230 tf a 250 tf (de 507.000 a 551.000 libras de fuerza), mientras que los de vacío suben de 258 tf a 275 tf. Además, los sensores y controladores ahora están integrados internamente en el motor y cubiertos por protección térmica, eliminando los escudos individuales que cubrían cada motor en versiones anteriores.

Otro cambio estructural relevante es la incorporación de una capa de acero no estructural en el domo frontal del tanque de combustible del propulsor, que trabaja en conjunto con la presión del tanque para proteger el metano líquido del fuego generado por los motores de la etapa superior durante el encendido en caliente.

El perfil del vuelo

El Vuelo 12 despega desde la nueva plataforma de lanzamiento 2 (Pad 2) de Starbase. El propulsor Super Heavy ejecutará el ascenso, la separación de etapas, la quema de regreso y la quema de aterrizaje en un punto oceánico en el Golfo de México, sin intento de retorno a la torre.

La etapa superior Starship continuará en trayectoria suborbital y completará una serie de pruebas en el espacio. Desplegará 22 simuladores de masa que replican las dimensiones de los satélites Starlink de próxima generación; dos de ellos llevan cámaras para fotografiar el escudo térmico de la nave y transmitir las imágenes a tierra, con el objetivo de desarrollar métodos de verificación del escudo antes de futuras reentradas. También se encenderá un único motor Raptor en el espacio -prueba ya realizada en vuelos anteriores- y durante la reentrada se ejecutarán maniobras diseñadas para estresar intencionalmente la estructura del vehículo y simular las que serán necesarias en futuros retornos a la plataforma. Para completar el cuadro de pruebas, se removió deliberadamente una loseta del escudo térmico para estudiar las fuerzas aerodinámicas sobre las losetas vecinas.

La conexión con Artemis y el futuro de los lanzadores

El éxito de esta misión tiene consecuencias directas más allá de SpaceX. La versión 3 es la variante que la compañía planea utilizar para misiones orbitales, incluyendo el despliegue de satélites Starlink de nueva generación y el uso de Starship como módulo de alunizaje para el programa Artemis de la NASA.

Para que los astronautas de Artemis puedan descender a la superficie lunar, Starship deberá no solo volar con éxito sino también demostrar la capacidad de transferir propelente entre naves en el espacio —algo que nunca se ha hecho antes en la historia de la exploración espacial. Esa primera misión de transferencia de propelente es considerada un hito crítico tanto por SpaceX como por la NASA, que ve en esta tecnología la base para arquitecturas de exploración de largo alcance que requerirán múltiples lanzamientos coordinados.

Para América Latina, donde varias agencias espaciales y operadores de satélites dependen de lanzadores comerciales para sus misiones, el avance de Starship V3 hacia la operatividad plena puede redefinir los costos y las capacidades de acceso al espacio en los próximos años.