UARX Space presentó Ossie, el primer vehículo de transferencia orbital diseñado y fabricado íntegramente en España, que viajará a Vandenberg en agosto para lanzarse a bordo de un Falcon 9 de SpaceX. En su misión inaugural desplegará 16 satélites, validará tecnologías en vuelo real y operará en órbita muy baja por primera vez para un vehículo orbital español. El proyecto suma a España al grupo de apenas cinco países con capacidad propia de transporte orbital.
En la localidad gallega de Nigrán, a pocos kilómetros de Vigo, una empresa de 20 personas acaba de terminar de construir algo que ningún equipo en España había logrado antes: un vehículo capaz de recoger satélites de un cohete en el espacio y llevarlos hasta la órbita exacta donde deben operar. El 17 de julio, UARX Space presentó oficialmente Ossie -acrónimo de Orbit Solutions to Simplify Injection and Exploration-, el primer vehículo de transferencia orbital desarrollado íntegramente en territorio español.
La plataforma viajará a California el 10 de agosto para completar los preparativos finales en la base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, desde donde se lanzará este otoño a bordo de un Falcon 9 de SpaceX hacia una órbita inicial de aproximadamente 510 kilómetros de altitud.
Qué es un vehículo de transferencia orbital y para qué sirve
Un cohete lleva su carga útil hasta una órbita determinada y luego se desprende de ella. El problema es que esa órbita no siempre coincide con la que necesita cada satélite a bordo: distintos clientes necesitan distintas altitudes, inclinaciones y posiciones. Un vehículo de transferencia orbital -también llamado last-mile delivery o «taxi espacial»- es la solución a ese problema: recibe los satélites del cohete en la órbita de lanzamiento y los transporta, uno a uno, hasta sus destinos específicos, usando sus propios motores.
Hasta ahora, esa capacidad la ofrecían principalmente empresas de EE.UU., Italia, Francia y Nueva Zelanda. Con Ossie, España se convierte en el quinto país con capacidad propia de prestar este servicio, con fabricación y control de operaciones en suelo nacional.
El gran valor estratégico del concepto es que elimina la necesidad de que cada satélite lleve su propio sistema de propulsión para alcanzar su órbita definitiva, lo que permite construir satélites más pequeños, más livianos y más baratos, con mayor capacidad disponible para la carga útil que realmente hace el trabajo.
La arquitectura técnica de Ossie
Ossie está equipado con sistemas propios de propulsión, navegación, guiado, control y comunicaciones, además de capacidad de gestión de datos. Incorpora paneles solares y sistemas eléctricos desarrollados por DHV Technology, algoritmos de guiado, navegación y control diseñados por Sener, sistemas de comunicaciones desarrollados en colaboración con el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) y propulsión de Dawn Aerospace.
El diseño estructural y térmico contó con la participación de la Universidad Politécnica de Madrid -para el desarrollo de antenas- y la Universidade de Vigo -para el análisis del sistema térmico-, además del apoyo financiero de XesGalicia, Vigo Activo y Acedo Inversiones. El resultado es un vehículo que integra tecnología de cinco países diferentes pero con ingeniería de sistema y fabricación concentradas en Galicia.
El sistema de separación de la carga útil fue bautizado con el nombre interno Sau&ron, y será el mecanismo mediante el cual Ossie liberará al Falcon 9 a los 510 kilómetros de altitud antes de iniciar de forma autónoma las maniobras previstas para la misión.
La misión inaugural: 16 satélites, 10 demostraciones tecnológicas y un récord
En su vuelo de debut, Ossie desplegará 16 satélites del tipo CubeSat y PocketQube -formatos miniaturizados y estandarizados de satélites de pequeña escala- y albergará diez cargas útiles destinadas a realizar demostraciones tecnológicas en condiciones reales de vuelo. Entre ellas figura Cortis, desarrollado por el UVigo SpaceLab de la Universidad de Vigo, junto a componentes de otras empresas, universidades e instituciones.
Los 14 clientes directos y ocho indirectos que volarán en esta primera misión pertenecen a siete países distintos, lo que convierte a Ossie en un servicio con demanda internacional real desde su primer vuelo.
Al finalizar la misión principal y antes de la reentrada en la atmósfera, Ossie realizará maniobras en una órbita terrestre muy baja, conocida como VLEO (Very Low Earth Orbit), convirtiéndose en el primer vehículo orbital español en operar en ese régimen. La VLEO -generalmente definida como la región por debajo de los 450 kilómetros de altitud- es un entorno con características físicas particulares: la resistencia atmosférica residual es suficiente para perturbar la órbita, lo que exige sistemas de propulsión y control más activos, pero también ofrece ventajas como mayor resolución de imágenes para satélites de observación terrestre y menor latencia de comunicaciones.
El respaldo institucional y la visión de largo plazo
El director general de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa (DIGEID), el teniente general Miguel Ivorra, estuvo presente en el acto de presentación y calificó el evento como «un hito importante para la historia espacial española». «Vuestro trabajo ha permitido que España deje de mirar al espacio como algo lejano e inaccesible para comenzar a desenvolverse en él con autonomía estratégica», afirmó Ivorra, transmitiendo el respaldo del Ministerio de Defensa al proyecto.
La CEO y cofundadora de UARX Space, Yanina Hallak Fiorenza, resumió el impacto del vehículo sobre el mercado: al convertir la maniobra orbital en un servicio externo, Ossie permite que los constructores de satélites eliminen la necesidad de incorporar sistemas propios de propulsión, reduciendo masa, costo y complejidad de sus plataformas. La empresa se posiciona así como «un proveedor de transporte espacial de principio a fin».
El cofundador y CTO, Andrés Villa Granata, anticipó que la empresa ya trabaja en dos proyectos para operar en órbitas lunares y desarrolla plataformas de entre 600 y 1.000 kilogramos cuya ingeniería, fabricación y control seguirán realizándose en Galicia.
La lectura para América Latina
El proyecto de UARX Space tiene relevancia directa para la región por dos razones. Primera: España es el principal socio europeo de los países latinoamericanos en materia espacial, y el desarrollo de capacidades propias de transporte orbital en territorio español amplía las opciones disponibles para que agencias y operadores de la región accedan a servicios de inserción orbital sin depender exclusivamente de los grandes proveedores estadounidenses.
Segunda: el modelo de UARX Space -una empresa pequeña, con financiamiento mixto público-privado, ingeniería distribuida entre universidades y proveedores especializados, y una hoja de ruta que va desde CubeSats hasta misiones lunares- es un caso de referencia para los ecosistemas espaciales emergentes de América Latina. Argentina, Brasil, Chile y Colombia tienen comunidades de startups espaciales que enfrentan exactamente los mismos desafíos que UARX Space resolvió en dos años y medio desde Galicia.




