La Agencia Espacial Europea (ESA) concluyó una campaña de comunicación óptica en el espacio profundo. Se envió una señal láser a la nave Psyche de la NASA a más de 300 millones de kilómetros de la Tierra.
El sistema utilizado incluyó componentes ópticos de Altechna, fabricante global especializado en óptica de precisión. La compañía suministró espejos y ventanas de tres pulgadas para el Ground Laser Transmitter (GLT), encargados de dar forma y estabilizar el haz antes de su envío a través del espacio. Estas piezas mantuvieron la señal enfocada y alineada pese a la alta potencia y a la distorsión generada por la atmósfera terrestre.
«Diseñamos ópticas que funcionen en las condiciones más exigentes, ya sea dentro de un sistema láser de defensa o apuntando un haz hacia lo más profundo del sistema solar», explicó Antanas Laurutis, consejero delegado de Altechna.
A su vez, remarcó: «No podemos permitir pérdidas por dispersión, distorsión o daños. Cada nanómetro en la calidad de los recubrimientos es esencial».
La iniciativa refleja cómo incluso componentes básicos —como espejos y ventanas— se convierten en críticos cuando se trata de enlaces interplanetarios. A estas distancias, defectos minúsculos pueden dispersar la luz y comprometer la comunicación. Por ello, se requieren recubrimientos de máxima precisión, baja absorción y una planitud perfecta para preservar la integridad de la señal.





