Airbus Defence and Space e Hisdesat sellaron un acuerdo para prolongar y ampliar su colaboración en el mercado internacional de observación de la Tierra mediante radar, con el objetivo de comercializar las imágenes y aplicaciones de los futuros satélites PAZ-2.
La nueva alianza fue oficializada en el European Space Conference, celebrado en Bruselas. Extiende la cooperación actual en la comercialización de las imágenes radar del satélite PAZ, que opera en constelación con los satélites alemanes TerraSAR-X y TanDEM-X.
«Esta asociación tiene como objetivo ampliar los límites de la observación de la Tierra basada en radares de apertura sintética y proporcionar soluciones innovadoras para satisfacer la creciente demanda mundial tanto del mercado militar como del comercial», remarcó el director del área de Espacio Digital de Airbus Defence and Space, Eric Even.
Por su parte, el director general de Hisdesat, Miguel Ángel García Primo, destacó que el refuerzo de esta alianza comercial «dará continuidad al excelente trabajo realizado desde 2018 entre los equipos de Hisdesat y Airbus» y permitirá seguir impulsando el uso de las imágenes de radar de apertura sintética en cualquier condición meteorológica, frente a otros sistemas de observación de la Tierra.
El programa PAZ 2 incluye dos satélites gemelos que sustituirán al actual PAZ, operativo desde 2018 y cuya vida útil se estima que concluirá a finales de esta década, con el objetivo de asegurar y mejorar las prestaciones existentes.
En julio de 2025, Hisdesat adjudicó a Airbus Defence and Space el contrato para la fabricación de estos dos nuevos satélites.
«Los PAZ-2 están programados para volar en constelación e integrarán tecnologías avanzadas que permitirán una calidad de imagen sin precedentes y una resolución mejorada de hasta 10 centímetros, al tiempo que aumentarán la cobertura hasta 6,7 millones de km² por día y satélite, ofreciendo un ancho de barrido máximo de las imágenes de 500 km» destacaron las compañías en un comunicado.
Las mejoras introducidas con PAZ-2 reforzarán las capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento para misiones de defensa y seguridad, al tiempo que ampliarán el abanico de aplicaciones civiles. Entre estas se incluyen la supervisión de infraestructuras, la gestión de riesgos, el control de fronteras y la evaluación de desastres, ámbitos en los que la observación radar aporta ventajas específicas frente a otras tecnologías, al permitir la obtención de imágenes independientemente de las condiciones meteorológicas o de iluminación.
Está previsto que el primero de estos satélites entre en operación hacia mediados de 2031.





