Eutelsat encargó a Airbus y Aerospacelab una nueva generación de satélites para reforzar OneWeb y construir el segmento de órbita baja de IRIS². La operación moviliza miles de millones de euros y busca consolidar una infraestructura europea de conectividad frente al dominio de Starlink.
Europa dio un nuevo paso para fortalecer su autonomía en comunicaciones satelitales. Eutelsat anunció contratos con Airbus Defence and Space y la belga Aerospacelab para fabricar cientos de satélites destinados a sus dos grandes proyectos de conectividad en órbita baja: la constelación comercial OneWeb y el programa europeo IRIS².
El acuerdo contempla 229 nuevos satélites OneWeb y otros 330 satélites para el componente LEO de IRIS², lo que lleva a 559 las nuevas plataformas involucradas en esta etapa. La operación se conoció durante la Cumbre Internacional del Espacio celebrada en París, donde la Unión Europea también reforzó su apuesta por una infraestructura espacial propia.
Airbus ampliará OneWeb hasta 669 satélites de reemplazo
Airbus recibió la autorización para avanzar con la fabricación de 229 satélites adicionales para OneWeb, destinados a garantizar la continuidad del servicio y reemplazar progresivamente las unidades de la primera generación.
Con este pedido, Airbus llegará a 669 satélites de renovación fabricados para OneWeb, sumando dos contratos anteriores realizados a finales de 2024 y comienzos de 2026. El nuevo lote representa una inversión estimada de 1.000 millones de euros.
Las nuevas plataformas incorporarán procesadores digitales de canales (digital channelizers), una tecnología que permite procesar y distribuir señales directamente a bordo del satélite con mayor flexibilidad. También estarán preparadas para incorporar cargas útiles alojadas (hosted payloads), de modo que un mismo satélite pueda transportar equipamiento de terceros además de su misión principal.
Los primeros satélites de los 440 ya contratados anteriormente comenzarían a entregarse próximamente. Eutelsat, además, aseguró dos lanzamientos dedicados con Ariane 64, previstos para 2027 y 2028, para continuar desplegando la constelación.
La estrategia busca sostener OneWeb durante los próximos años mientras Europa desarrolla su infraestructura satelital propia. Actualmente, OneWeb opera con más de 600 satélites en órbita y utiliza una arquitectura LEO orientada especialmente a clientes empresariales, gobiernos y operadores de telecomunicaciones.
IRIS² suma 330 satélites para comunicaciones seguras
El segundo componente del acuerdo tiene una importancia estratégica todavía mayor para Europa. Eutelsat seleccionó a Aerospacelab como contratista principal del segmento LEO de IRIS², con un contrato de aproximadamente 2.400 millones de euros para fabricar 264 plataformas satelitales.
A esa cantidad se sumarán otros 66 satélites LEO construidos por Airbus, por lo que el componente de órbita baja alcanzará 330 unidades. Los satélites fabricados por Aerospacelab utilizarán cargas de comunicaciones en las bandas Ku y Ka, mientras que las unidades de Airbus estarán equipadas con capacidad en banda Ka y tendrán, entre otras funciones, aplicaciones para comunicaciones militares europeas.
IRIS² no será exclusivamente una constelación LEO. El proyecto contempla además 18 satélites en órbita media (MEO) que serán construidos por OHB bajo un contrato cercano a los 1.000 millones de euros. En total, la arquitectura prevista alcanzará 348 satélites.
El objetivo es proporcionar comunicaciones gubernamentales seguras y servicios de banda ancha, combinando capacidades comerciales, civiles y de defensa. El proyecto está concebido como una infraestructura estratégica europea y busca reducir la dependencia de sistemas extranjeros en un área cada vez más crítica para las telecomunicaciones y la seguridad.
Una oportunidad tecnológica que también alcanza a América Latina
El despliegue europeo tiene implicancias que exceden al mercado continental. La expansión de OneWeb y la futura disponibilidad de IRIS² pueden ampliar la oferta global de conectividad satelital, particularmente en regiones donde desplegar fibra óptica o infraestructura móvil terrestre resulta costoso.
Para América Latina, las constelaciones LEO presentan un potencial concreto en zonas rurales, áreas cordilleranas, regiones amazónicas y territorios marítimos donde la infraestructura terrestre tiene limitaciones. OneWeb ya trabaja con operadores y proveedores de servicios de distintos mercados, un modelo que podría facilitar la utilización de capacidad satelital como complemento de las redes terrestres.
Al mismo tiempo, el avance europeo introduce una alternativa frente a la concentración del mercado alrededor de Starlink, que actualmente posee una escala muy superior: más de 11.000 satélites frente a los más de 600 de OneWeb.
La apuesta de Europa tiene, además, una dimensión industrial. Aerospacelab está desarrollando en Bélgica su Megafactory, mientras Airbus producirá los satélites OneWeb e IRIS² en Toulouse. Thales Alenia Space, por su parte, recibió un contrato de unos 500 millones de euros para fabricar las cargas útiles de los 330 satélites LEO de IRIS².
La magnitud de estos contratos muestra que Europa intenta pasar de depender de proveedores externos a construir una cadena espacial integrada, capaz de fabricar satélites a gran escala, desplegarlos mediante lanzadores europeos y operar servicios de conectividad propios.
Para América Latina, el desafío será seguir de cerca esta transformación: la competencia entre grandes constelaciones no sólo definirá quién ofrece internet desde el espacio, sino también qué regiones tendrán acceso a nuevas tecnologías de conectividad, bajo qué condiciones y con qué grado de dependencia de infraestructura extranjera.





