El proyecto, denominado VLEO (Very Low Earth Orbit), busca posicionar dispositivos de vigilancia en altitudes de entre 200 y 300 kilómetros. La iniciativa es coordinada por empresas españolas bajo el programa de la Unión Europea para fortalecer la autonomía en inteligencia y observación estratégica.
La industria espacial española ha asumido la coordinación del diseño de la primera arquitectura satelital militar de la Unión Europea operada en órbitas ultrabajas (VLEO). El programa, impulsado en el marco del Fondo Europeo de Defensa (EDF), tiene como objetivo técnico el despliegue de plataformas de observación que operen por debajo de los 300 kilómetros de altitud, una región del espacio hasta ahora poco explotada debido a la degradación orbital por fricción atmosférica.
Especificaciones técnicas y ventajas operativas
El uso de órbitas VLEO permite mejorar la resolución de las imágenes capturadas sin necesidad de incrementar el tamaño de las ópticas de los satélites. Según los pliegos técnicos del proyecto, la proximidad a la superficie terrestre ofrece dos ventajas comparativas fundamentales para el sector defensa:
- Resolución espacial mejorada: La reducción de la distancia permite obtener detalles más precisos en la identificación de activos en tierra y mar.
- Reducción de la latencia: La menor distancia física optimiza la velocidad de transmisión de datos tácticos hacia las estaciones de control.
Para contrarrestar el arrastre residual de la atmósfera en estas altitudes, el diseño contempla la integración de motores de propulsión eléctrica de alta eficiencia. Estos sistemas permitirán mantener la posición orbital del satélite durante su vida útil operativa, compensando de forma constante la pérdida de altura.
Coordinación industrial y marco europeo
El consorcio encargado del diseño está liderado por firmas tecnológicas con sede en España, en colaboración con socios industriales de otros estados miembros de la UE. El proyecto no solo abarca la plataforma satelital, sino también el desarrollo de sensores específicos de alta definición y sistemas de comunicaciones protegidos contra interferencias.
Esta iniciativa se suma a otros hitos recientes de la soberanía espacial europea, como la reciente puesta en órbita de los satélites de comunicaciones SpainSat NG, consolidando una infraestructura de defensa que busca reducir la dependencia de proveedores externos en materia de inteligencia geoespacial.
Desafíos de sostenibilidad orbital
El programa incluye protocolos para la gestión de la vida útil del satélite. Al operar en órbitas ultrabajas, la reentrada atmosférica al final de la misión ocurre de manera natural y acelerada una vez que cesa la propulsión, lo que evita la acumulación de escombros espaciales en las bandas orbitales más congestionadas (LEO).
El cronograma de trabajo prevé una fase inicial de estudio de viabilidad y diseño preliminar de dos años, tras la cual se definirá el prototipo de vuelo para la validación en órbita de la tecnología de observación ultrabaja.





