Vast, la compañía que desarrolla estaciones espaciales de próxima generación, anunció el inicio de la integración de Haven-1.
Haven-1 está diseñada como una estación tripulada independiente y constituye el primer paso para Haven-2, una estación multimódulo capaz de soportar presencia humana continua en órbita terrestre baja (LEO), la sucesora propuesta por Vast de la Estación Espacial Internacional (ISS).
Además, está diseñada para ampliar el acceso al espacio y proporcionar una plataforma asequible para la investigación en microgravedad, la fabricación y la infraestructura espacial nacional e internacional.
Está pensada como una estación de transición: no será habitable de forma permanente, pero podrá alojar tripulaciones durante misiones cortas de hasta 30 días.
La estación sería lanzada en el primer trimestre de 2027, según anunció Max Haot, director ejecutivo de Vast Space, la compañía a cargo del proyecto.
«Desde el principio, nuestro plan de negocios ha girado en torno a la construcción de un futuro sostenible en órbita, uno que se ajuste al mercado actual y siente las bases para el futuro», afirmó Max Haot, CEO de Vast.
La primera fase de la integración de Haven-1 incluye la instalación de los sistemas de fluidos presurizados de la estación, incluyendo el control térmico, el soporte vital y los tubos del sistema de propulsión, así como las bandejas y tanques de componentes. Estos sistemas se someterán a pruebas de presión, fugas y funcionamiento.
La segunda fase de integración incorporará aviónica, sistemas de guía, navegación y control, y hardware de revitalización de aire. La tercera y última fase completará el vehículo con la habitación de la tripulación y el cierre de interiores, el blindaje exterior contra micrometeoroides y desechos orbitales (MMOD), la instalación de un radiador térmico y la integración de paneles solares, lo que permitirá a Haven-1 estar completamente listo para volar.





