El país forma parte de la histórica misión Artemis II de la NASA gracias al desarrollo del CubeSat Atenea, un nanosatélite argentino que será desplegado antes del acercamiento de la nave Orion a la Luna. El proyecto fue ideado por la CONAE y cuenta con la participación de la UBA, la UNLP, la UNSAM, el IAR, la CNEA y una empresa.
A las 19.24 (hora argentina) es el lanzamiento de Artemis II a la Luna, uno de los momentos más esperados en la exploración espacial de las últimas décadas. La NASA hará una transmisión vía YouTube en inglés y español, con los preparativos previos, el despegue y las etapas iniciales del vuelo.
Es el primer vuelo tripulado del programa Artemis (habrá cuatro tripulantes), diseñado para restaurar la presencia humana alrededor de la Luna y sentar las bases para una exploración sostenida,(sin pisar la luna).
Con Artemis II, se busca validar el desempeño del cohete SLS y la nave Orion, desarrollados por la NASA para viajes de larga duración en el espacio profundo.
El viaje va a durar 10 días, en los que la tripulación pondrá a prueba sistemas de navegación, comunicación y soporte vital, además de practicar maniobras para futuras misiones de alunizaje.
Argentina forma parte de la histórica misión Artemis II de la NASA gracias al desarrollo del CubeSat Atenea, un nanosatélite argentino que será desplegado antes del acercamiento de la nave Orion a la Luna.
El dispositivo, de aproximadamente 30 x 20 x 20 cm, viajará dentro del Orion Stage Adapter (OSA) junto a otros tres nanosatélites provenientes de Alemania, Arabia Saudita y Corea del Sur, que se liberarán unas cinco horas después del lanzamiento.
El proyecto Atenea está liderado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y cuenta con la participación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la UNSAM, el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A.
Este CubeSat representa un paso clave para la ciencia y la industria espacial argentina, al integrar al país en una misión internacional que marcará un hito en la exploración lunar, apuntando hacia el polo sur lunar como objetivo estratégico para futuras misiones.





