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Record de mínima carga para un Falcon 9

El particular lanzamiento por SpaceX de Formosat-5 de 475 kilogramos en un vehículo Falcon-9 con capacidad de colocar más de 13 mil kilogramos en órbita baja.

Por Pablo Cavataio

El pasado 24 de agosto Spacex realizó el vuelo número 12 de su lanzador Falcon 9 FT en estos primeros 8 meses del año. El cohete despegó desde la Base Aérea Vandenberg en California y su primera etapa (de nueva manufactura) aterrizó unos minutos más tarde en la plataforma de aterrizaje flotante Just read the Instruction, que navegaba autónomamente en aguas del océano Pacífico.

Lo notable de esta misión es el record de mínima carga para un cohete que tiene la capacidad de satelizar 13 toneladas en órbita baja para misiones en las que se recupera la primera etapa, como fue el caso. El único pasajero en este vuelo fue el Formosat 5, el primer satélite de dimensiones relevantes diseñado y construido en Taiwan. Este satélite de observación de la tierra, desarrollado por la National Space Organization (NSPO), tiene como carga secundaria un instrumento para estudiar la ionosfera y pesa tan solo 475kg, lo que deja cerca de 12.500kg de capacidad de transporte no utilizada, es decir, se podrían haber satelizado 26 Formosat más.

El recorrido del Formosat 5 hasta el subutilizado Falcon 9 comienza con la firma en 2010 de un contrato entre Spacex y la NSPO para utilizar un lanzador Falcon 1e, una versión mejorada del Falcon 1 que nunca voló, como vehículo para alcanzar la órbita en el año 2013 o 2014. Luego de la decisión de Spacex de cancelar la familia Falcon 1 (dado a que la empresa decidió concentrar sus esfuerzos en el desarrollo de un lanzador más pesado y estimó, además, una demanda no suficiente para el segmento de mercado que cubría la versión de un solo motor), las cargas que debían volar en este lanzador fueron transferidas a misiones del nuevo Falcon 9.

En una primera instancia se estipuló que la plataforma Sherpa de la compañía Spaceflight Inc., un broker encargado de servir de interfaz entre los proveedores de servicios de lanzamiento y los operadores de cargas secundarias, acompañaría al Formosat 5 en un lanzamiento durante 2014. El Sherpa integraría en este caso a 90 smallsats (56 de los cuales eran propiedad de la empresa de imágenes satelitales Planet) haciendo que el vuelo del Falcon 9 sea económicamente viable. Debido a demoras en Spacex, que estaba realizando modificaciones en el diseño del lanzador, la fecha se trasladó al año 2015. Pero en 2015 el Falcon 9 protagonizó un accidente luego de despegar de la rampa de lanzamiento. Al año siguiente nuevamente una falla produjo la explosión del cohete, esta vez durante las pruebas de preparación en la rampa.

Esta acumulación de demoras en las fechas de lanzamiento hicieron que el principal cliente de Spaceflight Inc., la empresa Planet, buscara otros proveedores para satelizar sus smallsats, utilizando finalmente un vuelo del PSLV en febrero y otro del Soyuz en julio de este año.  Ante la incertidumbre acerca de la evolución de los lanzamientos de Spacex, Spaceflight Inc. decide no volar el módulo Sherpa en el vuelo del Falcon 9 dejando en solitario al satélite Taiwanés, todo esto en un contexto en el que muchos operadores deben esperar muchos meses e incluso años para poder lanzar sus smallsats.

Es así como con un pago de 23 millones de dólares la NSPO se constituyó en el único pasajero de un vehículo cuyo costo es de más del doble (62 millones), demostrando que aunque se realicen los máximos esfuerzos en ingeniería para hacer más rentable y menos costoso el acceso al espacio aún queda mucho trabajo por hacer en el ámbito de los procesos de negocio.

Fuentes: SpaceX, MSPO, Spaceflight Now, Wired,

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