Acceso al Espacio

Noruega probó en vuelo un cohete con motor híbrido

El primer cohete híbrido de Noruega en llegar al espacio demostró una nueva tecnología de propulsión híbrida para un método más limpio, seguro y flexible de propulsar vehículos de lanzamiento pequeños

En la prueba realizada el 27 de septiembre pasado, el vehículo se elevó a una velocidad de hasta cinco veces la velocidad del sonido desde el Centro Espacial Andøya, el cohete sonda Nucleus, de 9 m de longitud, superó el borde de la atmósfera de la Tierra al alcanzar una altitud de más de 107 km en menos de tres minutos.

Luego de su vuelo suborbital, el cohete retornó a la superficie cayendo en el Océano Atlántico, a 180 km de la costa de Noruega. Su carga útil, suministrada por el Centro Espacial Andøya, comprendió electrónica de transmisión de datos y video para su posterior análisis, como también un dispensador que eyectó seis cargas útiles en altitud.

La empresa Nammo, en asociación con el programa preparatorio Future Launchers de la ESA, diseñó y construyó el nuevo motor híbrido que impulsa este cohete. El motor combina propelente líquido y sólido.

Nucleus, de Nammo

Nammo eligió peróxido de hidrógeno líquido altamente concentrado como el oxidante que reacciona con una sustancia similar al caucho como combustible. Estas sustancias son seguras de manejar y los subproductos de la combustión son principalmente agua y dióxido de carbono, lo que hace que el motor también sea ecológico.

El oxidante y el combustible sólido están separados en el cohete hasta que se mezclan al momento de la ignición. Los propelentes híbridos tienen bajas tasas de evaporación, por lo que el cohete se puede cargar con seguridad, mucho antes del lanzamiento. Esto reduce el costo de lanzamiento en comparación con otras tecnologías.

El combustible sólido no es tóxico y ni explosivo lo que simplifica la fabricación y el manejo, reduciendo aún más los costos.

Al ser capaz de variar el flujo de oxidante y el empuje cumple con una amplia gama de requisitos de misión, ya que el motor se puede apagar y volver a encenderse para misiones complejas.

El objetivo es que la propulsión híbrida logre la precisión ofrecida por la propulsión líquida, a la vez que se reducen los costes y riesgos, lo que sería ideal para los sitios de lanzamiento europeos más pequeños, como el Centro Espacial Andøya.

La demostración proveerá datos valiosos para evaluar el comportamiento de este sistema de propulsión híbrido en vuelo. El siguiente paso es construir un motor de mayores prestaciones que pasará de los 30kN a alrededor de 75-100 kN de empuje, extendiendo el tiempo de encendido y reduciendo peso y costo.

“La tecnología híbrida tiene el potencial de convertirse en una solución muy competitiva para un lanzador orbital, lo que constituye nuestra meta final”, comentó Adrien Boiron, ingeniero jefe de Nammo.

Fuentes: ESA, Nammo AS

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