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China y Rusia se unen para desarrollar un lanzador superpesado

Las agencias espaciales de ambos países amplían la cooperación espacial y avanzan hacia el desarrollo conjunto de un cohete superpesado con capacidad de realizar misiones tripuladas a la Luna.

El secretario general de la Administración Espacial Nacional China (CNSA), Tian Yulong, declaró a la agencia de noticias Sputniknews que China y Rusia avanzarán hacia el desarrollo de un cohete lanzador superpesado. “Creemos que es un método verdaderamente perfecto de cooperación y tratamos de alcanzar progreso en esta dirección juntos“, afirmó Tian Yulong durante 34º Simposio Espacial que se celebró en Colorado Springs, EEUU, entre el 16 y el 19 de abril.

A comienzo de este mes, Anton Zhiganov, director ejecutivo para negocios y comercialización de la corporación espacial rusa Roscosmos, se había expresado también en este sentido: “Uno de los posibles temas de interacción es la creación de un cohete superpesado“.

CZ-9

China y Rusia firmaron un acuerdo el 25 de junio del año 2016 para la cooperación en el campo de la exploración y utilización del espacio ultraterrestre con fines pacíficos. Este acuerdo, que entró en vigencia el 18 de diciembre de 2017, contempla también la colaboración en el campo de vehículos de lanzamiento e infraestructura terrestre. En noviembre de 2017, en el marco de la 22º reunión de jefes de gobierno, Roscosmos y la CNSA acordaron además un programa de cooperación en el sector espacial para el período 2018-2022 que incluye seis áreas: el estudio de la Luna y la exploración del espacio profundo; satélites y sus aplicaciones; materiales; cooperación en datos de teledetección de la Tierra; monitoreo de desechos espaciales; y otros temas.

Con anterioridad a estos anuncios, tanto China como Rusia venían trabajando en sus propios planes de desarrollo de lanzadores superpesados. En febrero pasado el presidente ruso firmó un documento a través del cual se autorizaba el desarrollo del cohete hasta ahora denominado STK (siglas en ruso para clase superpesado). La empresa elegida para el diseño del STK es RKK Energía, mientras que la compañía TsSKB Progress tendrá el rol de contratista principal. La capacidad estimada para este nuevo desarrollo es de 90 toneladas para cargas en órbita baja terrestre (LEO) y 20 toneladas en órbita lunar, considerándose versiones más potentes con capacidad de hasta 130 toneladas en LEO. Se estipuló que la fecha de su primer lanzamiento sea en el año 2028, utilizando el cosmódromo de Vostochni, lo que permitiría un vuelo tripulado a la Luna en el año 2030. El camino de Rusia para llegar a este punto comprende el desarrollo del lanzador mediano Soyuz 5 utilizando motores RD-171M, que deberá estar listo en el año 2022. Luego, este modelo se escalará uniendo múltiples propulsores en la primera etapa conformando un cohete de mayores prestaciones. Una evolución posterior de este proyecto habilitaría el diseño final del lanzador superpesado STK.

En declaraciones realizadas el pasado 12 de abril durante la exposición Logros de la Economía Nacional realizado en Moscú, el presidente ruso Vladimir Putin dijo “Estamos trabajando en un cohete pesado, ahora necesitamos trabajar en uno superpesado”. En su visita al pabellón espacial de la exposición fue consultado acerca de si Rusia estaba planeaba una misión tripulada a la Luna: “Sí. El programa se desarrollará hasta el 2030. El programa para construir la nave espacial Federación se está completando. Primero está la órbita lunar, un vuelo alrededor de la Luna, luego habrá una estación en la órbita lunar y, entonces, módulos en la Luna misma” contestó describiendo las distintas etapas del proyecto de exploración lunar ruso.

Por su parte, China venía desarrollando su lanzador Larga Marcha 9 (CZ-9), pensado para sus propias misiones de exploración lunar tripuladas. El CZ-9 tiene una altura de 110 metros, un diámetro de 8 metros y se contemplan versiones con hasta cuatro propulsores laterales sólidos que le permitirían situar un máximo de 140 toneladas de carga en órbita terrestre baja. Se están considerando motores de Kerosene y LOX para la primera etapa de este lanzador que están siendo desarrollados por la Academia China de Tecnología de Vehículos Lanzadores (CALT) y la Academia de Tecnología de Propulsión Aeroespacial (AAPT), ambas subsidiarias de la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC). La fecha estimada para el primer vuelo del CZ-9 es el año 2030.

En ambos casos, las restricciones presupuestarias se presentan como la principal amenaza para la concreción de los lanzadores propuestos. El anuncio de colaboración de las dos potencias espaciales para el desarrollo de un cohete superpesado parece ser la solución a las ambiciones de ambos países de enviar misiones tripuladas a la Luna. Esto, sumado a las conversaciones recientes entre las agencias espaciales china y rusa para enviar taikonautas al sector ruso de la Estación Espacial Internacional (EEI) y cosmonautas a la futura estación espacial china, parecen mostrar un camino conjunto que quizás pueda terminar en un esquema binacional de misión tripulada a la superficie lunar.

 

Fuentes: Roscosmos, CASC, Sputniknews

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