Comunicaciones Regulaciones y Políticas

Boeing cancela la orden con Global IP por GiSAT-1

Global IP, con sede en las Islas Caimán, se habría financiado con capitales vinculados al gobierno de China. Por restricciones regulatorias a las exportaciones, Boeing está imposibilitado de concretar la operación. GiSAT-1 estaba planificado para ser lanzado a principio de 2019.

Global IP es un nuevo operador satelital que se encuentra, o se encontraba, a semanas de lanzar su primer satélite de comunicaciones geoestacionario. Boeing, el fabricante seleccionado, habría cancelado el contrato aduciendo falta de pago por parte de su cliente. Sin embargo, según una nota publicada en el Wall Street Journal de los Estados Unidos, Global IP se habría financiado por capitales chinos relacionados con el gobierno, lo cual impide que Boeing pueda vender el satélite de acuerdo con las regulaciones vigentes en los Estados Unidos.

Global IP es una compañía fundada por tres veteranos de la industria satelital de comunicaciones con experiencia internacional en la venta de servicios. El actual CEO, Bahram Puomand, fue vicepresidente ejecutivo y director de la división internacional de Hughes. Emil Youssefzadeh y Umar Javed, los otros dos fundadores, fueron ejecutivos en STM, empresa proveedora de antenas VSAT, con experiencia en el mercado africano. La compañía fue radicada en las Islas Caimán, un paraíso fiscal.

Global IP, al igual que otros tantos operadores, se enfocó en la provisión de banda ancha satelital en el continente africano. GiSAT-1, el primer y único satélite planificado por la compañía, es un satélite de comunicaciones geoestacionario de alto rendimiento (HTS) de más de 6 toneladas con la capacidad de traficar 150 Gbps operando en Banda Ka. La cobertura de GiSAT-1 abarca 35 países en el África Sub Sahariana donde habitan alrededor de 750 millones de personas.

En septiembre de 2016 Boeing anunciaba el nuevo contrato con Global IP para proveer el GiSAT-1 sobre su plataforma 702MP. “La última carga útil digital de Boeing, el diseño más avanzado de la industria, ofrece una mayor flexibilidad para los clientes de Global IP”, señalaba el presidente de Boeing Mark Spiwak, en ocasión de la firma del contrato.

En abril de 2017 Global IP seleccionaba el vehículo de lanzamiento para GiSAT-1: el Falcon-9 de SpaceX. “Nos complace asociarnos con Global-IP para esta importante misión”, decía Gwynne Shotwell, Presidenta y Directora de Operaciones de SpaceX tras la firma del acuerdo. “Una vez que esté completamente implementado, este satélite expandirá los servicios de Internet en el África subsahariana, beneficiando tanto a los consumidores como a las empresas”, agregaba.

GiSAT-1 estaba programado para ser puesto en órbita en diciembre de 2018, pero el lanzamiento fue demorado pasando a 2019. Hasta el momento no hay comunicaciones oficiales de Global IP y los distintos medios internacionales que cubren el tema señalan que no hay respuestas ante las consultas. Boeing, por su parte, tiene un satélite HTS en la vidriera esperando un comprador.

La venta y la compra de tecnología espacial evidentemente no están regidas por las normas del libre mercado.

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