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AEB e INPE, aclaraciones sobre el Programa CBERS

Las comparaciones de la Fuerza Aérea de Brasil entre su proyecto Carponis-1 de alta resolución y CBERS-4 de la Agencia Espacial de Brasil impulsaron aclaraciones de esta última y el INPE sobre el programa de cooperación con China.

La Agencia Espacial Brasilera y el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) publicaron una detallada nota sobre los logros obtenidos y los planes futuros de ambos organismos, principalmente sobre el Programa CBERS y el satélite CBERS-4 actualmente operativo como respuesta a las comparaciones realizadas en una revista de la Fuerza Aérea de Brasil (FAB), que impulsa el lanzamiento de un satélite de observación de la Tierra de alta resolución con fines duales denominado Carponis-1.

A continuación, la nota de AEB e INPE tomada de la original en portugués.

En el marco de la nota publicada en el Diario de la Fuerza Aérea Brasileña (NoTaer), Año XLI, No. 10, Octubre de 2018, que contiene el artículo titulado “Carponis-1 despierta interés de órganos públicos federales – Primer satélite brasileño de sensores remoto está previsto para entrar en órbita en 2022 “, que se refiere comparativamente a las características técnicas del satélite CBERS-4, la Agencia Espacial Brasileña (AEB) y el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) aclaran públicamente algunos aspectos de esa y otras misiones del Programa Espacial Brasileño

El Programa CBERS nació de una asociación inédita entre Brasil y China en el sector técnico-científico espacial firmada en 1988, que cumplió 30 años en julio de este año. Con ella, Brasil ingresó en el selecto grupo de Países poseedores de la tecnología de generación de datos primarios de sensores remoto, tan importante en un país con las dimensiones del nuestro. Los satélites con las características de la familia CBERS colocan a Brasil y China en la categoría de los países poseedores de los satélites más utilizados en todo el mundo, como Estados Unidos (Programa Landsat), India (Resourcesat) y la Unión Europea (Programa Copernicus). Sus especificaciones reflejan el compromiso técnico entre resolución espacial, espectral y ciclo de revisita que caracteriza a la mayoría de las aplicaciones de los satélites de observación en todo el mundo.

Gracias al programa CBERS, más de 4 millones de imágenes fueron descargadas gratuitamente por los usuarios a través de Internet, junto al Centro de Datos de Percepción remota del INPE en Cachoeira Paulista, lo que hace de Brasil uno de los mayores distribuidores de imágenes satelitales de esta categoría en todo el mundo. Estas imágenes se utilizan en importantes campos, como el control de la deforestación y la quema en la Amazonía, el monitoreo de recursos hídricos y de áreas agrícolas, el seguimiento del crecimiento urbano y de la ocupación del suelo, en educación y en muchas otras aplicaciones. En particular, son fundamentales para grandes proyectos nacionales estratégicos, como el PRODES, de evaluación de la deforestación en la Amazonía, el DETER, de evaluación de la deforestación en tiempo real, y el monitoreo de las áreas cañaverales (CANASAT), entre otros.

En el caso específico del satélite más reciente de la familia (el CBERS-4 citado en el artículo de referencia), a partir de datos de distribución de imágenes de julio de 2018, se verifica que organismos de gobierno solicitaron cerca de 14 mil imágenes (2,5 % del total demandado), mientras que unidades de enseñanza cerca de 31 mil imágenes (5,6%). El dato más interesante es que empresas de los sectores agrícola, forestal y mineros, solicitaron más de 490 mil imágenes (más del 90% del total de aproximadamente 541 mil imágenes descargadas). Esta fuerte demanda del sector privado es una demostración inequívoca de cómo las imágenes de satélite CBERS agregan valor a sus negocios como fuente de información estratégica.

El programa CBERS contempló en un primer momento sólo dos satélites de observación de la Tierra, los CBERS-1 y 2. El éxito del lanzamiento por el cohete chino CZ-4B y el perfecto funcionamiento del CBERS-1 (lanzado en octubre de 1999) y CBERS-2 (octubre de 2003) produjeron efectos inmediatos. Brasil y China decidieron expandir el acuerdo e incluir otros tres satélites de la misma categoría, los satélites CBERS-2B (septiembre de 2007) y los CBERS-3 (diciembre de 2013, que no alcanzó la órbita planificada) y CBERS-4 (diciembre de 2014).

CBERS-4, actualmente en operación y citado en el artículo en referencia, es un satélite de clase mundial, llevando a bordo dos cámaras brasileñas (MUX y WFI) y dos chinas (PAN e IRS). La cámara MUX tiene una resolución de 20 metros, revisita de 26 días, cuatro bandas en el visible e infrarrojo cercano, produciendo imágenes a de alta calidad, comparables a las producidas por los mejores satélites de su clase en todo el mundo. La cámara WFI, de campo ancho de 900 km, tiene una resolución de 63m, multiespectral y una revisita de 5 días, lo que hace de ella la más utilizada en aplicaciones como el monitoreo en tiempo real de la deforestación. La cámara china PAN tiene una resolución en RGB de 10m y 5m cuando se utiliza en modo pancromático. La IRS posee bandas en el infrarrojo medio y térmico, con sus aplicaciones específicas.

Con el éxito del CBERS-4, por la demanda de las aplicaciones y por la calidad de las imágenes generadas, Brasil y China, representados por las respectivas agencias espaciales, la Agencia Espacial Brasileña (AEB) y la China National Space Administration (CNSA), firmaron un nuevo protocolo complementario para el desarrollo y fabricación de otro satélite del Programa CBERS: el CBERS-4A. Este satélite está siendo montado íntegramente en el Laboratorio de Integración y Pruebas (LIT) del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), donde se realizan todas las operaciones de integración mecánica y eléctrica, las pruebas funcionales, las verificaciones y los ensayos ambientales.

El CBERS-4A llevará a bordo dos cámaras brasileñas similares a las del CBERS-4 (MUX y WFI) y una china (WPM). La cámara MUX (con la nueva altitud del satélite) generará imágenes de 16m de resolución con una revisita de 31 días. La cámara WFI tendrá una resolución de 55m y una revisita de 5 días. La cámara china WPM tendrá una resolución de 2m en modo pancromático y de 8m en RGB. Este satélite partirá hacia China en mayo de 2019, con lanzamiento previsto para octubre de ese año. Con el inicio de sus operaciones previsto para los primeros meses de 2020, el CBERS-4A atenderá tanto la demanda por imágenes de media resolución -la de la clientela tradicional del Programa- como a la de alta resolución.

A pesar de su enorme relevancia, el Programa CBERS solo no agota todas las iniciativas nacionales. Mientras que los satélites de esta serie se desarrollan en asociación con otra nación (China), correspondiendo a Brasil la responsabilidad por el 50% del artefacto a partir del CBERS-3, el Programa Espacial Brasileño, coordinado por la Agencia Espacial Brasileña, no descuidó la búsqueda de desarrollos plenamente nacionales. Como resultado, a diferencia del Proyecto Carponis-1 de la Fuerza Aérea Brasileña que será adquirido en el exterior, está en integración en el momento, también en el LIT, el satélite Amazonia-1, de observación de la Tierra, un desarrollo nacional para obtener imágenes de media resolución orientado al área ambiental, con lanzamiento previsto para mayo de 2020.

También es fundamental observar que en todos los casos citados, los satélites de la serie CBERS y el Amazonia-1, hubo fuerte involucramiento de la industria nacional, en asociación con la Agencia Espacial Brasileña y el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales. Estos programas han sido un importante inductor de la innovación en el parque industrial brasileño, que califica y moderniza para atender a los desafíos del Programa Espacial Brasileño. En este contexto, el desarrollo de los satélites CBERS-3 y CBERS-4 propició cerca de R$400 millones en inversiones en la industria nacional. La política industrial adoptada por el INPE y AEB ha permitido la calificación de proveedores y la contratación de servicios, partes, equipamientos y subsistemas junto a empresas nacionales.

Finalmente, un aspecto relevante a ser puntuado en la cronología aquí presentada, es que, para todos los efectos prácticos, la primera misión de sensoriamiento remoto que contó con desarrollo y control nacional, fue lanzada hace 19 años. Tan importante como su éxito fue también la larga experiencia del INPE en esa disciplina del conocimiento, iniciada con la recepción de los datos Landsat en 1973, hace 45 años.

Con estos proyectos la AEB, órgano central del Sistema Nacional de Desarrollo de las Actividades Espaciales (SINDAE), junto con el INPE, uno de sus organismos ejecutores, buscan atender tanto al objetivo de ofrecer soluciones para las demandas nacionales públicas y privadas por imágenes, desarrollar la ingeniería y la industria nacionales, única forma de alcanzar la soberanía en el sector y fomentar su crecimiento económico.

Casi medio siglo de experiencia en el área; cientos de profesionales formados y actuando en el mercado nacional; millones de imágenes distribuidas; una industria que, aunque relativamente pequeña, subsiste y tiende a crecer; treinta años de cooperación en el área espacial con una de las naciones más desarrolladas en el área espacial. Todo ello, a pesar de las dificultades y los desafíos para el desarrollo de la ciencia y la tecnología en nuestro país, esta es una historia de la que debemos estar orgullosos y las futuras iniciativas del gobierno brasileño para el espacio, especialmente en las aplicaciones de la percepción remota, deben buscar ejemplos e inspiración en ella.

Fuente: AEB, INPE

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